
GOOGLE EARTH Y FOTOS GEORREFERENCIADAS: CARTOGRAFÍA PRÁCTICA PARA LA GESTIÓN DEL RIESGO
En gestión del riesgo de desastres, ubicar con precisión lo que ocurre en el territorio es tan importante como conocer el fenómeno que nos afecta. Herramientas accesibles como Google Earth y las fotografías georreferenciadas permiten pasar del “más o menos por ahí” a decisiones basadas en coordenadas, distancias y superficies concretas.
Del bañado al casco urbano: medir lo que importa
Google Earth es un visualizador de mapas gratuito que permite trabajar con imágenes satelitales históricas y recientes, consultar coordenadas en diferentes sistemas y medir longitudes y áreas. En contextos urbanos y periurbanos, esto abre posibilidades muy concretas para vincular el mapa con la vida cotidiana y la gestión del riesgo:
- Identificar zonas de viviendas precarias en bañados, bancos de arena o humedales, donde se combinan pobreza, exposición a inundaciones e incendios de vegetación.
- Delimitar, mediante polígonos, sectores potencialmente inundables en cascos urbanos como Bahía Negra, obteniendo superficies aproximadas en hectáreas.
- Estimar cuántas viviendas caen dentro de un área de afectación para proyectar necesidades de albergue, agua, alimentos o apoyo psicosocial.
Pistas, accesos y logística en emergencia
La longitud y el tipo de superficie de las pistas de aterrizaje son datos clave para la planificación de puentes aéreos y el envío de ayuda humanitaria. Con la herramienta de regla de Google Earth se puede medir desde la cabecera norte hasta la cabecera sur de una pista:
- En localidades remotas, las mediciones rondan poco más de 1 000 metros en pistas de tierra, aptas solo para ciertos tipos de aeronaves.
- En aeropuertos principales, las pistas superan los 3 200–3 400 metros en superficie de hormigón o asfalto, lo que permite la operación de aviones de gran porte y la función de hub regional.
Estos datos determinan qué tipo de avión puede llegar con medicamentos, alimentos, equipos de rescate o personal especializado, y si un aterrizaje es viable en condiciones de lluvia, polvo o calor extremo.
Mirar el tiempo desde el cielo: cambios de uso del suelo
La función de historial de imágenes de Google Earth permite retroceder décadas y comparar el estado actual de un territorio con fotografías de años anteriores. Esta simple herramienta revela procesos profundos vinculados al riesgo:
- Pérdida de cobertura boscosa en áreas protegidas.
- Avance de desmontes y cultivos (incluidos cultivos ilícitos) en zonas de parque nacional.
- Modificación de cursos de agua, aparición de caminos y expansión de asentamientos.
En un área protegida del este de Paraguay, por ejemplo, las imágenes de mediados de los años 80 muestran un bosque denso con pequeñas lagunas naturales, mientras que las de 2023–2025 evidencian manchas extensas de cultivo y desmontes en torno a comunidades indígenas. Este contraste constituye evidencia visual para discutir conservación, control territorial, impactos sobre pueblos originarios y justicia ambiental.
El valor de una foto con coordenadas
Las aplicaciones de cámara con sello geográfico (como Timestamp Camera o similares) permiten que cada foto incluya, además de la fecha, las coordenadas del lugar en formato UTM o latitud/longitud. Esto transforma un celular común en una herramienta de levantamiento rápido de información, que dialoga directamente con lo que vemos en Google Earth:
- Documentar daños en viviendas, caminos o puentes con ubicación precisa.
- Registrar avances u omisiones en obras públicas vinculando imagen y lugar real.
- Alimentar evaluaciones de daños y análisis de necesidades (EDAN) con evidencias trazables.
Una fotografía tomada frente a un punto de obra vial con coordenadas impresas puede ser localizada en segundos en Google Earth, permitiendo verificar el entorno, accesos, rutas alternativas y posibles efectos de una inundación o deslizamiento en esa zona.
De la herramienta a la acción colectiva
El objetivo no es que todas las personas se conviertan en especialistas en sistemas de información geográfica, sino que incorporen una alfabetización espacial básica en su trabajo cotidiano. Saber marcar un punto, dibujar un polígono, medir una pista o leer una coordenada en grados y en UTM puede marcar la diferencia entre una respuesta improvisada y una intervención planificada.
En territorios expuestos a inundaciones, incendios, sequías o deslizamientos, estas capacidades pueden residir en docentes, personal de salud, líderes comunitarios, técnicos municipales, organizaciones ciudadanas y equipos de primera respuesta. Cuantas más manos sepan “leer” el territorio con estas herramientas sencillas, más fuerte será la acción colectiva para prevenir, prepararse y responder ante el riesgo.
.
Sobre el Autor →
Darío Perez es doctor e ingeniero agrónomo, docente universitario y bombero voluntario con más de 33 años de experiencia en gestión integral del riesgo de desastres e incendios forestales. Ha desarrollado procesos de capacitación, evaluación y mapeo de riesgos en distintos municipios de Paraguay, con énfasis en metodologías participativas, uso de herramientas como Google Earth y análisis espacial aplicado al cambio climático.
.
![]()
